Modelo de gestión de activos

Modelo de gestión de activos

Modelo de gestión de activos

Todas la empresas sean del sector que sea, cuentan con objetivos comerciales, productivos, económicos, etc… en función de la demanda de las necesidades estas se cubren con recursos internos o externos. Dicho esto y en base a lógica de la rentabilidad financiera todas las empresas apuestan por una subcontratación antes que por recursos propios, así como a la compra de servicios o productos, y en este punto vemos cómo el mercado de proveedores cada vez se especializa más.

El mayor de los objetivos es vender la mayor cantidad de producto posible, con la mejor calidad, satisfaciendo al cliente y con el menor coste posible, así se consigue la mayor rentabilidad y beneficios posibles. A partir de aquí se ramifica en sub-objetivos productivos, de disponibilidad, fiabilidad, mantenimientos, seguridad con el menor impacto en el cliente.

Ponderación de objetivos.

Cada uno de estos objetivos se mide de forma diferente en cada una de las empresas, y principalmente van a tener una ponderación muy diferente en cada una de las empresas, ya que influye al sector al que se dedican.

Estructuración del servicio.

Para cubrir las necesidades de cliente las actividades dentro de la empresa se deben diferenciar claramente.

Empresas contratistas.

Dentro del pool de empresas contratistas que puedan cubrir nuestras necesidades, debemos realizar un estudio de mercado para conocer el grado de adaptación del servicio ofrecido por las empresas, negociar con cada una de ellas el servicio que esté dispuesto a cubrir con el mayor equilibrio entre necesidad de la empresa de la industria de proceso y el servicio ofrecido por la empresa contratista.

Cálculo económico del servicio en función de la intensidad del servicio.

Se calcula el coste unitario del servicio de la empresa contratista, por la intensidad del objetivo que se debe cubrir, por ejemplo, la intensidad del objetivo impacto en medio ambiente de la industria nuclear será más elevado que la intensidad del mismo para la industria eólica.  Con lo cual para un caso será más costoso económicamente que para el otro, respectivamente.

Cálculo del coste de inversión de implantación del modelo.

Hasta que no se llega a la fase estacionaria se van calculando unos costes de inversión para iniciar el modelo, que se van amortizando con los periodos de retorno de la inversión.

Estudio del retorno de inversión y rentabilidad.

El propio modelo, en su fase inicial, mide y valora el coste de dinero directo e indirecto de la gestión actual de los activos.

Velocidad de implantación del modelo.

Debido a los ciclos económicos de las empresas y del entorno, a las variaciones de los productos y servicios, puede resultar más difícil o más fácil llevar a cabo la implantación de este modelo.

“Gracias a este modelo se pueden priorizar qué servicios son necesarios para cubrir los objetivos de la empresariales. A veces es difícil establecer qué cantidad de recursos del proveedor van a ser necesarios en cada situación, pero gracias a la estructuración del modelo por fases, se realiza el ejercicio de definir, analizar y valorar las necesidades en cada momento, así como de calcular su coste económico” agregó el presidente de Grupo Denim Salomón Juan Marcos Villarreal.

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