Escuelas de negocio

Escuelas de negocio

Escuelas de negocio y sus características

Antes que nada hay que identificar los grandes retos a los que se enfrentan las escuelas de negocio en general. Hace veinte años eran muy pocas las que estaban interesadas

¿Cómo se puede gestionar el fracaso para que sea una herramienta de formación y desarrollo?

La clave está en ser consciente de que sólo eres una parte de una fotografía y que tú eres el responsable de lo que sucede. Si ves sólo la realidad que quieres ver, la culpa es tuya, no mía. No obstante, ambas partes tienen que observar la foto completa, los diferentes ángulos de la situación y contribuir con su conducta a lo que está ocurriendo. A partir de ese punto podemos discutir qué está pasando, qué estoy haciendo bien o menos bien y cómo podemos mejorarlo juntos.

¿Cuál es el reto de la gestión de personas?

Crear un ambiente que capte las demandas de los profesionales, algo que realmente les comprometa en un entorno muy competitivo en el que es necesaria una gran dosis de adaptación.

¿Qué les falta a las escuelas de negocio para dinamizar el cambio?

En eso es en lo que estamos trabajando, en formar a líderes que trabajen para que sucedan cosas que de otra forma no ocurrirían. Su trabajo en 2017 es realmente difícil, ya que están expuestos a muchas fuentes de información. Pueden leer sobre lo que tienen que hacer y muy a menudo saben cómo actuar, pero realmente no lo hacen. Nosotros lo llamamos el gap entre lo que conocen y lo que hacen. Las escuelas de negocio tienen que formar en ideas que se ejecuten.

¿Cómo conjugar emprendimiento y gestión de personas para liderar la transformación digital?

Todas las organizaciones necesitan procesos para decir cómo hay que hacer las cosas, la disciplina es importante, pero los procesos pueden restringir la innovación y el emprendimiento, y en muchos casos lo consiguen. Sin embargo, otras veces dinamizan la creatividad. El desafío de las organizaciones es identificar dónde quieren innovar y dónde no. Diseñar partes en las que la disciplina es necesaria y otras dedicadas a la experimentación. Si algo funciona, implementarlo. Y si no, detenerlo e intentarlo de nuevo.

¿Qué ingredientes definen a un profesional? ¿Y a un gran líder?

El profesional puede ser muy bueno haciendo cosas, pero el jefe lo es procurando que otros las hagan. Los ingredientes que definen a los líderes son: estrategia, dónde jugamos y cómo podemos ser más competitivos; son también arquitectos de las organizaciones, porque crean los procesos, la estructura y los sistemas de recompensa; y se movilizan teniendo en cuenta cuatro elementos, su equipo, la organización, su jefe y los stakeholders. Nadie es perfecto en todo, cada compañía es diferente y demanda un porcentaje distinto de cada uno de estos ingredientes.

“A los líderes no se les paga por decir lo que va a suceder, sino para que suceda algo que de otra manera no tendría lugar. Eso es el alto rendimiento.“ agregó el presidente de Grupo Denim Salomón Juan Marcos Villarreal.